Latorre

¿A las comunidades de práctica hay que cambiarles el nombre? (1)

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Reconozco que uno de mis peores momentos en estos ya 12 años largos dedicados al aprendizaje, fue escuchar las palabras de Sandra Sanz, autora del libro Comunidades de Práctica.  El valor de aprender de los pares, cuando, invitada por el programa Compartim y ante un auditorio repleto de personas interesadas , nos dijo (refiriéndose a los promotores del programa) que (textualmente):… lo que ustedes hacen no son comunidades de práctica… Y, luego, para rematarlo – y quedar un poco bien-, lo suavizó con esto: … como mucho estoy dispuesta a admitir que, en algún caso, estaríamos delante de alguna protocomunidad ( a partir del minuto dos del vídeo)

Como podéis imaginar me revolví en mi silla y tragué saliva. No me lo podía creer. Pensaba que Sandra Sanz había sido muy ingrata ya que le habíamos facilitado el 25% de los casos prácticos en los que se basaba su tesis doctoral… y nos lo devolvía con…críticas.

Esta situación ocurrió en 2010. Estábamos aun en la fase de construcción del modelo de comunidades y cognitivamente cerrados a admitir cualquier desviación de la ortodoxia. Nos creíamos los representantes de Etienne Wenger en la organización pública y afirmábamos contundentemente que nuestro modelo de aplicación era el verdadero. Y punto. Rechazamos, por tanto, como equivocado el planteamiento de Sandra.

Y bajo esta convicción escribimos (y animamos a escribir) muchas monografías, artículos, reflexiones, colaboraciones editoriales, etc. Concretamente, y creo que es lo que tiene más nivel, editamos tres libros y más de 50 artículos en el Butlletí Compartim . También, fueron años muy intensos de realizar formación a todas las organizaciones públicas que se interesaron por las CoPs.

Pero, con el tiempo, y ya en etapas de mayor distancia temporal y de reflexión sobre la práctica, todo se ve de otra manera. ( Quizás a esto se le llama aprender)😉

Malcolm Gladwell en su libro Fuera de serie (Outliers) hizo famosa la frase de que a partir de 10.000 horas de práctica cualquier persona se convierte en experto. Nosotros afirmamos que también puede ser aplicado a las organizaciones. En este caso, al  Departamento de Justicia y al  CEJFE. Estas organizaciones  llevan ya 13 años intensivos de aplicación y de reflexión sobre comunidades de práctica  en la organización. La primera actividad data de  2005 y, ahora, en 2018,  reiniciamos el ciclo anual el 23 de febrero, con (precisamente, Sandra), la que llamabas proto comunidad, los Monitores Artísticos.

(Por cierto, todas las jornadas de las comunidades son abiertas al público ( aquí tenéis  las del 2017) y en breve publicaremos las del 2018)  . Como se aprecia, no solo han crecido el número de ámbitos organizativos interesados, sino que ya hemos tenido que poner númerus clausus y seleccionar candidaturas. Ahora estamos trabajando en establecer un prototipo de comunidad auto organizada sin necesidad de depender del CEJFE ( pero si con respaldo institucional).

Pero, todo este despliegue experiencial, al que aludimos, no lo hacemos con afán de sacar pecho y de presumir. Sino para poner en valor el  aprendizaje que proviene de la experiencia. Concretamente, a  los 9 años de funcionamiento del programa, ya nos planteábamos si el ciclo de vida de las comunidades de práctica era el qué había establecido Wenger ya que alguna de nuestras comunidades pasaban de los seis  años y continuaban en plena vitalidad. También nos planteábamos, posteriormente, cuál era el ciclo evolutivo de las comunidades de práctica cuando alguna de ellas decidían no seguir pero tampoco desaparecían. Dedujimos que existían  itinerarios diferentes a los inicialmente previstos. Hemos tocado en muchas ocasiones también todo lo que tiene que ver con la resistencia y cómo salvar las barreras para el trabajo colaborativo en la administración pública. También, como no podía ser de otra manera, desarrollamos los elementos que tienen que ver con la motivación de las personas para participar en los ámbitos colaborativos, los motivadores intrínsecos e extrínsecos que disparan la participación, el tipo de personas que conforman las comunidades, y sobre tantos y tantos otros aspectos.

Y tanto es así que, ahora, en esta fase que estamos en 2018 hemos pasado ya de explicar cómo se organizaban y se sostenía las comidas de práctica a una fase más orientada a la arquitectura y al diseño de  metacomunidades. En ocasiones, para los directivos de las organizaciones públicas, es más productivo reflexionar sobre un buen diseño de la participación y de la colaboración que no pasar  directamente a incentivar y sostener comunidades de práctica. Esta intervención, por ejemplo, en el IAAP, fue un buen reflejo de ello.  También en Canarias pudimos además relacionar las CoPs con otros aspectos de aprendizaje organizacional.

Pues bien, llegados a este punto, y después de leer la reflexión que hace unos días Manuel Muntada hacia sobre si el enfoque de las comunidades de práctica había de ser más auténtico y centrado en los procesos de participación; o bien aquel más utilitario centrado en la producción (lo que se ha dado en llamar entregables, que creo fue José Antonio Latorre, en su propia vía  a las CoPs, quien lo bautizó). Como digo, esta lectura ha tenido la virtud de reactivar  reflexión sobre la  práctica. Y me obliga, Manel, a  avanzar cuál es mi posición.

Pero, antes de explicarla, haré una consideración previa. Con Manuel Manel Muntada, hemos llegado al acuerdo -tácito- de estar de acuerdo el uno con el otro en todo.  Pero, a partir de aquí, permitirnos discrepar… de forma cómplice. Y, con ello,  quiero decir que no seré yo el que discuta el enfoque en su planteamiento. Lo suscribo. Pero…

Creo, que además del enfoque, se han de poner encima de la mesa una serie más larga de variables que completan mejor la fotografía de lo que significan hoy las CoPs ( y el resto de agrupaciones colaborativas, que luego defino) en la organización pública. En el siguiente post (este ya es muy largo) las desarrollo.

Nota: por cierto fue Paco Saavedra, director de la EFIAP, el que provocó el reencuentro con Sandra. Aquí tenéis su intervención y aquí la mía😉