personal

El WhatsApp en el trabajo.

whatsapp on the workHace unos días, @alorza, con ese oído tan  fino que tiene, publicaba un tweet en el que recogía una noticia genial –como todas- del Mundo Today. Su lectura me hizo recordar que hacía  días que no los leía. Imperdonable. Uno de los titulares que me había perdido era éste:  Oficina sin jefe durante tres horas se convierte en utopía socialista asamblearia.

Pero, después de reírme un buen rato, reflexioné un poco sobre ella. La situación tiene su gracia, sobretodo, para los que tenemos ya más de 40/50 años, que en alguna parte de nuestro cerebro (el de la era industrial en que fuimos educados) alojamos  un escenario laboral idílico sin jefes ni normas. Pero, ahora, -y es una pena para los nostálgicos-, como bien sabemos, no es verdad. Cada vez más las organizaciones tienen que ponerse las pilas para funcionar de forma más plana y menos  jerarquizada. Incluso en la más tradicionales como pueden ser las organizaciones públicas.
Esto, ¿en qué se nota?
Muy fácil.Otra evidencia más: sólo hay que fijarse como están proliferando los grupos de WhatsApss en el trabajo. Se empezó por amigos y  afines y, ahora, se extiende a círculos mucho más amplios. En nuestro caso, el CEJFE (y no somos una excepción),se agrupan desde becarios, profesionales de base, mandos intermedios hasta  directivos. No es obligatorio, pero cada día la gente pone menos reparos, ¿por aquello de no perderse nada?
Y este factor, creo, en la práctica, es más potente para  democratizar la organización y hacerla más colaborativa que  todos los  discursos y la literatura.

Si, en este caso, la tecnología es lo primero ¿El Caballo de Troya de la democratización de las organizaciones?

Y, también, de forma colateral, el hecho anterior  pone de manifiesto, tal y como se lo oí a Genis Roca, la tecnología corporativa hace tiempo que dejó de ser competitiva en comparación con la que ponen los propios usuarios.

¿Por qué nos cuenta tanto salir de nuestra zona de confort? Lectura de verano 3

Qué hace feliz a tu cerebroLa respuesta es sencilla, y yo creo que todos la sospechamos: nuestro cerebro es vago, acomodaticio y nada amigo de novedades. O sea, no está nada preparado para las crisis, sean estas económicas o de otro tipo. (¿Será por esto que abundan tanto las obras de autoayuda en épocas de crisis?) No lo sé. En cualquier caso, la lectura de verano que comento: Qué hace feliz a tu cerebro y porque deberías hacer lo contrario de David DiSalvo (divulgador científico y autor de los blogs Neuronarrative y Neuropsyched) está muy alejada de la autoayuda, pudiéndose etiquetar como el mismo autor afirma, de ciencia-ayuda. El bagaje con que se arma para hacer la obra se nutre de la más reciente y abundante investigación en psicología social y cognitiva y la conecta con procesos de toma de decisiones. Obra seria, que me conecta, años después, con mi formación de psicólogo social.
Leyendo la obra la relaciono inmediatamente con esta frase tan escuchada: para innovar es necesario salir de tu zona de confort. Nunca había encontrado una explicación tan contundente. En las propias palabras del autor: lo que yo quisiera comunicar con la metáfora de un cerebro feliz es que es sencillamente que, bajo determinadas condiciones, nuestro cerebro tiende a hacia una posición que establece el mayor placer en esquivar la perdida, en minimizar el riesgo y en evitar el daño. Nuestro celebro ha evolucionado para hacer exactamente esto, no obstante, esas mismas tendencias protectoras puedes ir demasiado lejos y convertirse en obstáculos en lugar de un virtudes. Nuestro reto estriba en saber cuándo hemos de pensar y actuar de forma contraria a las tendencias nativas de nuestro cerebro.
Y sigue diciendo más adelante, en relación al sistema educativo: para complicar más las cosas, el cerebro feliz no esta estructurado desde su nacimiento para desafiar a los sistemas en que vive. Consideremos por un momento el sistema educativo… De hecho, las escuelas son justamente eso, entornos concebidos para aprender. Una vez que nos hacemos parte de ese entorno, nuestro cerebro empieza a trazar el mapa de ese territorio de modo que podamos sentirnos seguros en él. Cuando se haya conseguido esto, cambiar las cosas nos produce inestabilidad; y esa inestabilidad constituye una amenaza para un cerebro feliz.

Afortunadamente, DiSalvo no se queda solo en el diagnóstico y nos avanza una serie de interesantes pautas. Para los que estéis interesados os las dejo aquí.

El que no se organiza es porque no quiere: 142 listas imprescindibles

el mètode ChecklistSe dice, frecuentemente, que las mejores cosas dela vida son gratuitas. Estoy de acuerdo. Una de ellas que practico muy a menudo es pasarme por las bibliotecas públicas y mirar las novedades. Concretamente, las que dependen de la Diputación de Barcelona son magnificas, y entre mis favoritas son las de la Vila Olímpica (Xavier Benguerell ), Poble Nou (Manuel Arranz) y cuando estoy de vacaciones la de Llinars del Valles. Ésta me encanta. Muy buen fondo, fantástica localización (hermosas terrazas y aparcamiento al lado), buena política de adquisiciones y, sobretodo, disponibilidad de novedades mayor que en otras de la red. Recomiendo visita y uso, por tanto.
Pero siguiendo con los títulos de lectura de verano, todo y ser una obra menor, la cito aquí. Se trata de una edición de 2011 de la editorial Edicions 62 titulada El mètode checklist. 142 llistes imprescindibles per organitzar-te millor el dia a dia. Natalia Foguet y Martina Ros, las autoras se atreven, nada menos que a abarcar todos los campos posibles de la vida de las personas y a ofrecer consejos para su mejorar su organización.
Como lo leí después de 150 años de Historia del Arte en un abrir y cerrar de ojos (libro que comenté en la última entrada) lo hice con la ironía, el humor y la distancia debida. Cosas buenas tiene: el sentido común que aplica a todas las listas y el descubrimiento de aspectos de organización personal que nunca hubieras pensado. Como las autoras dicen, la mayoría de las cosas que hacemos, pensamos o utilizamos en nuestra vida diaria han estado mil veces contrastadas… ¿por qué no aprovechar entonces ese conocimiento?
Os dejo las dos que mas me han gustado:
-Por el tema de la crisis:
• Les pràctiques per gastar menys que ja tens incorporades i les que vols incorporar.
vocabulari futbol
– Por necesaria 😉 ahora que empieza la liga y la Champions:
• Vocabulari bàsico per comentar un partit de futbol amb els amics.
Economia

Internet hace 15 años (casi como ahora).

Luis Angel Fernandez Hermana tenia razon. Y la tenía hablando de Internet hace ya más  de 15 años.   Ahora, leyendo los  editoriales de Enredando (recopilados en  dos volúmenes bajo el título de  Historia Viva de Internet) nos damos cuenta de que muchos de  los  temas de los que entonces se hablaba siguen estando todavía muy vigentes, y de que su opinión sobre ellos sigue dándonos pistas valiosas para interpretarlosl.  Pero vayamos por  partes.

Mi relación con Luis Angel Fernandez Hermana (L AFH) la cuento por comidas;  y me acuerdo de ellas, no por la comida en si (ni por el excelente vino tampoco), sino por la conexión conversacional que hubo en cada una de ellas. Es así que  me cuesta recordar los sitios donde nos vimos -y no porque no fueran excelentes  (CityLab de Cornellà, Ateneu de  Barcelona , restaurante 1000  de Buenos Aires)-  pero , en cambio, recuerdo  perfectamente de  que hablamos- y de lo que aprendí con él- en cada una de ellas. Por ejemplo, en Cornellà,  ya hace unos años,  me explicó  la diferencia  entre redes sociales (en aquella época ya empezaban a estar muy  de moda) y las redes de conocimiento.  Me  comentaba, como estamos comprobando  ahora, que la evolución del Internet social (Social Media)  está dando paso a un Internet, mucho más valioso, de redes focalizadas en la producción de  conocimiento. Ahora estaríamos entrando, tras la eclosión de las redes sociales, en la  vertebración y la cristalización   de estas nuevas redes inteligentes. Como él mismo dice: redes de  gestión de conocimiento  para el trabajo en colaboración, la creación de comunidades y el aprendizaje en espacios on line (mas desarrollado aquí)

En el Ateneu de Barcelona hablamos de cooperación y de competición, de la relación  sinérgica y productiva que se establece cuando aparecen estos dos factores mezclados en proporciones adecuadas. En sus propias palabras: competencia y colaboración son los dos chispazos necesarios para propiciar el rayo de la creación. Una entrada reciente en este  blog hablando sobre la mirada de las hienas y el trabajo colaborativo,  fue la metáfora que LAFH evocó. Finalmente, en Buenos Aires, en una agradable cena con   Alejando Piscitelli y Diego Leal,  nos obsequió con uno de sus temas favoritos: el futuro de los medios y el periodismo en la era digital. Nos contextualizó el ruido mediático –interesado- sobre la  desaparición  de los medios tradicionales y nos explicó, como buen periodista científico,  el proceso natural de evolución  que ocurre en la naturaleza  y que es aplicable también a este caso.

Ahora,  leyendo su monumental obra Historia de Internet, me doy  cuenta de algo extraordinario. Estos tres  temas que he aludido ya los reflejaba, de forma muy parecida, en tres  editoriales de la revista electrónica Enredando en ¡1996¡. Es por ello, amigo Luis Angel, que  si consideramos que en estos dos volúmenes que has  escrito hay 400 editoriales,   nos quedan, como mínimo, 396 nuevas tertulias de sobremesa  para llegar a repasarlos todos.

Por ejemplo,  otros temas  de mucho calado que podemos encontrar en su libro,  tal y  como Jordi Marín también recoge,  son el trabajo en red, la seguridad digital, la comunicación digital, el e-gobierno, la fractura digital, la banda ancha y las infraestructuras de telecomunicaciones, la formación y aprendizaje online, los nuevos espacios y territorios derivados de las lógicas digitales, la e-participación. O sea, temas  para muchos días de buena  lectura reflexiva. Hacen  falta.

Nota: el libro de LAFH lo presentamos el dia 20 de marzo a las 18 horas en el CEJFE con la presencia de Viçent Partal de Vilaweb . Y,  si no podéis esperar, el martes 6 a las 19’30 en La Casa del Libro de Barcelona, donde tendré el placer de acompañarle.

Porqué voy a seguir manteniendo el blog

Llevo varias semanas  dudando sobre si cerrar el blog. En los últimos seis meses las entradas han sido  escasas, y las pocas que he hecho eran poco substantivas. Estas se hacían eco de trabajos o presentaciones coyunturales.  O sea, poco reflexivas y escasez de contenidos aportados. Con lo cual, existe una razón poderosa para dejarlo: al final, y no puede ser de otra manera, son horas de trabajo añadido.

Reconozco mis limitaciones. Me cuesta trabajo escribir  con la corrección necesaria para transmitir ideas  útiles y  compartir experiencias de valor. Esto hace que la escritura no sea automática y tenga que dedicar tiempo a pulir las entradas.

Cada entrada, de media, me lleva más de dos  horas (descontando la gestación)  y es un tiempo que al final sale del fin  de semana. Pues bien, analizado todo, mirando pros y contras – y ya casi a punto de tirar la toalla- me he puesto a pensar en aquello que más satisfacción me ha producido  cuando hacía entradas de forma más regular: me ayuda  a pensar. De todas las razones que a lo largo del tiempo se han ido aportando para mantener blogs, definitivamente, la mía tiene que ver con esta capa de activación -y de antena- que te autoimpones para exprimir al máximo experiencias y conocimientos. Para mi no es lo mismo leer un libro, mantener una conversación (con un experto, con colegas, con usuarios, etc), descubrir o provocar una novedad profesional,  sin ese  efecto filtro ((auto)explicativo, de comunicación, etc) que te exige explicarlo después.

Pues eso. A mantener el compromiso. Para mi, primero, y para algunos (pero selectos) lectores.